¿Quién dice que somos? ¿Por qué tenemos la
manía de amoldarnos a un estereotipo?
“Soy
orgullosos”, “soy histérica”, “soy romántica”. Quizás no sea cuestión de cerrar
el círculo, sino de ampliarlo cada vez un poco más. Tener la valentía de
afirmar que en determinadas situaciones, actuamos de una forma específica.
Ayer, en la cama con vos, no fui nadie. Y creo
que fue lo mejor que pude haber hecho. Porque solamente no siendo, di paso a
otros verbos, muchos más divertidos que el ser.
Y aunque no pueda dominar el hecho que vos sí
me hayas rotulado, como si fuera un frasco en la alacena, no encasillarme a mi
misma, me dejó no aislarme.
Y entonces,
liberada de prejuicios y de convicciones que me dejen en un, y solo un lugar,
pude ser miles en el mismo momento.
Pude darme libre a la tarea de descubrir que querías
vos (y fíjate que no me interesó saber quien eras, podías ser muchos, era un
trabajo tedioso descubrirte en una mañana).
Y quisiste sonrisas, y juegos. Y para demostrarme que estaba acertada en mi
teoría, fuiste miles de hombres. Te volviste altanero, orgulloso, sensible,
frágil, dominante. Me pediste en una mirada amor y odio- cómo si yo pudiera
darte otra cosa-.
En el mismo momento que todo el peso de tu
cuerpo me atrapaba y me dejaba inmóvil, tu boca susurraba que me libere. ¡Qué
ironía!
Pusiste en palabras lo que el cuerpo no dijo,
y sin restringirnos en una categoría absoluta y universal, nos multiplicamos.
Fuimos de todos los géneros, y no alcanzaron los adjetivos para describirnos.
¿Quién dice que somos de tal forma al actuar
de una manera?
Se podría
entender también que anoche hice lo que solamente podría haber hecho anoche. Mañana
seré otra. Para otros seré otra.
“De
según como se mire, todo depende” dice
la canción.
Aprendamos a
mirarnos sin patrones establecidos, y entonces lo único que nos quedará por
hacer será disfrutarnos sin saber si quiera quienes somos nosotros mismos.
"Si yo no me quiero enamorar"
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